Summary
No era un prisionero cualquiera. Era un autor teatral, de aquellos a quienes Dios dotó de un gran ingenio. Lamentablemente, cayó en manos del enemigo durante la cruel Guerra Civil española. Mientras le hacían el registro de rigor en la prisión de Madrid, Pedro Muñoz Seca les dijo a sus guardianes: [much less than]Podréis quitarme la cartera. Podréis quitarme las monedas que llevo encima. Podréis quitarme el reloj de mi muñeca y las llaves que llevo en el bolsillo. ¡Podréis quitarme hasta la vida! Sólo hay una cosa que no podréis quitarme, por mucho empeño que pongáis: ¡el miedo que tengo!"
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Últimas Palabras
No era un prisionero cualquiera. Era un autor teatral, de aquellos a quienes Dios dotó de un gran ingenio. Lamentableme...
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